Ranking de ¿auditoras? Las áreas de legal y fiscal en las Big Four.

El crecimiento de los despachos de abogados de las grandes empresas de auditoría (Big Four) sigue a buen ritmo. ¿Cómo afectará a los despachos de la abogacía de los negocios?

abril 7, 2014 |

3 min lectura

 

ascenso de globoHoy lunes publicaba Expansión el ranking de empresas de auditoría y un artículo con los resultados detallados obtenidos en el ejercicio 2013 por las denominadas «Big Four». Con esta denominación se conoce a las cuatro grandes empresas de servicios de auditoría, a saber, Deloitte, PwC, KPMG y EY.

Los resultados son sorprendentes. Más allá de las cifras de facturación en general, que ha aumentado un 4,63% respecto del ejercicio 2012, el dato que más nos ha sorprendido es el de la facturación de sus líneas de negocio. En ninguna de las cuatro grandes empresas figuran los servicios de auditoría como la principal línea de negocio, siendo la más sorprendente KPMG, que de sus cuatro líneas de negocio la auditoría figura en último lugar.

El negocio de auditoría se ha reducido para estas cuatro grandes empresas en un -8,30%. Si su facturación global en España ha aumentado un 4,63% ¿qué líneas de negocio han sido las que han convertido en positivos esos números? La respuesta son los servicios de consultoría (+7,86%), legal y tributario (+6,82%) y el asesoramiento financiero y otros (+9,48%).

Líneas de negocio de las Big Four en 2013
Líneas de negocio de las Big Four en 2013

Las facturación de los despachos de abogados de estas empresas en España (recordemos que en otros países no pueden compatibilizar auditoría con servicios jurídicos) ha crecido a muy buen ritmo y han ganado peso respecto a los servicios de auditoría. Comparando exclusivamente estas dos actividades los resultados de estas empresas han sido los siguientes:

Deloitte: Auditoría 141 M € / Legal y Fiscal 76,9 M €

PwC: Auditoría 99,5 M € / Legal y Fiscal 139,5 M €

KPMG: Auditoría 66,6 M € / Legal y Fiscal 95 M €

EY: Auditoría 76,9 M € / Legal y Fiscal 74 M €

Siempre se hemos atribuido a los despachos de auditoras (legal y fiscal) dos ventajas competitivas respecto de los despacho de abogados: su excelencia en las operaciones y la formalidad de sus estructuras para optimizar el beneficio mediante un alto leverage. El negocio de auditoría, muy estandarizado, obliga a una excelencia operativa como método de supervivencia para la rentabilidad. Esta ventaja aplicada a un negocio no estandarizado como son los servicios jurídicos parece que ha dado muy buenos resultados. El crecimiento de las áreas legales de las auditoras ha sido muy considerable en los últimos años, donde la tensión en precios ha jugado un papel predominante en la relación con los clientes.

En una clasificación por facturación de los despachos en España, las áreas de legal y fiscal de las auditoras ocupan los puestos cuarto a séptimo, sólo detrás de Garrigues, Cuatrecasas y Uría Menéndez. La facturación de los despachos es un dato parcial y sesgado, pero la facturación por profesional no lo es tanto. Si comparamos ambos grupos, la facturación por profesional de Uría Menéndez, Cuatrecasas y Garrigues (por este orden) es muy superior a la de los despachos de legal y tributario de las Big Four.

Esta medición indica que el tipo de trabajo que realizan es, a primera vista, diferente. Pero en un mercado que apenas crece en facturación, el progreso de estas cuatro grandes firmas indica que hay un trasvase de cuota de mercado a su favor. El origen puede ser muy diverso, pero puede ser indicativo de una realidad que impera en las reglas de gestión de los servicios profesionales: [inlinetweet prefix=»» tweeter=»» suffix=»»]las estrategias de volumen son muy diferentes a las del expertise[/inlinetweet] (que es diferente a la calidad, que puede darse en muchos segmentos).

Si estas empresas suponen una opción muy competitiva en el trabajo «medio» (denominemos así a todo lo que no es alto expertise), [inlinetweet prefix=»» tweeter=»» suffix=»»]la facturación futura de la abogacía de los negocios puede verse disminuida afectando a la estructura y tamaño de las firmas[/inlinetweet]. Ya hay varios bufetes que han demostrado movimientos en su estrategia para ganar rentabilidad perdiendo volumen, algo que puede considerarse como lógico y acertado en este escenario.

¿Es sostenible el crecimiento de los despachos de abogados de las auditoras? ¿Hay espacio para estos cuatro grandes operadores de servicios jurídicos en España? ¿Cómo afecta al resto de despachos de la denominada «abogacía de los negocios»? [inlinetweet prefix=»» tweeter=»» suffix=»»]¿Se hará más radical la diferencia entre expertise y volumen?[/inlinetweet]


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